sábado, 8 de mayo de 2010

¿Cómo percibo mi docencia?

“Cómo vivimos la confrontación entre la carrera que estudiamos y el hecho de incorporarnos como maestros del nivel medio superior”

Les comento que desde la preparatoria (1984) trabajé como Alfabetizador en el “INEA”, posteriormente el “CONALEP” y en la Preparatoria Oficial del Estado Número 2, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Desde 1996, soy docente en el programa de Telebachillerato en Chiapas. Como Sociólogo me ha ido muy bien, ya que el campo de esta disciplina es amplio y podemos analizar con diversas posturas teóricas al hecho educativo.

El oficio docente y mi profesión me permiten poner en tela de juicio algunos fenómenos educativos que aún hacen ruido en nuestra actividad cotidiana, por ejemplo: la falta de material didáctico como es el CD, en el viene, esencialmente, una buena parte del contenido curricular. Analicemos pues, este detalle:

Su servidor imparte la materia de Geografía en el tercer semestre (Telebachillerato). En los cursos que nos han impartido para nuestra formación docente y en los discursos de corte político por parte de las autoridades educativas, no dejan de mencionar que el Telebachillerato debe trabajar con calidad educativa, que debemos utilizar nuestros medios audiovisuales, etcétera. Luego entonces, pregunto ¿Cómo hacer llegar calidad educativa en este rubro (Puntualizo la clase de Geografía para ver una pequeñez) si la oferta ya presupuestada, ordenada y ejecutada en los procesos de Planeación Educativa del Gobierno del Estado no las hacen llegar a la Escuela? Es preocupante que teniendo el material didáctico ya en circulación como es el CD de esta materia tan significativa no la pueda disfrutar con mis alumnos. Es triste ver las bodegas llenas de material didáctico por doquier, sin el cuidado esmerado.

Por otra parte, la falta de guías didácticas (Libros de apoyo) para los alumnos(as) están en esas condiciones. Esto ayuda y me da la oportunidad de organizar a los alumnos en equipo de trabajo. Con la desventaja de “rolar” y compartir la información deseada; es decir, un libro para siete jóvenes que se agrupan en equipo de trabajo.

Otra característica que confronta es la presencia de la pobreza extrema de los educando. No todos, pero si, una buena parte. Alumnos que no desayunan no pueden tener un benéfico rendimiento en el aprendizaje. Estos factores externos nos conducen a la reflexión inmediata e influyen en nuestro proceder docente, tal es así, que, como profesores debemos tener presente las herramientas didácticas necesarias para la ocasión, toda vez que, la fuerza del contexto influye en nuestro quehacer cotidiano. La variable de la improvisación aparece como un espíritu salvador, pero se va, cuando la magia de la chicharra hace presencia con su distinguido sonido. El plan didáctico y el quehacer docente se convierten en instrumentos de dominio de una clase en sí. Ambos tienen un papel fundamental en el desarrollo de la enseñanza. La visión del profesional no queda al margen de esta disputa, si no que, complementa la decisión tomada gracias a la formación profesional adquirida.

Me pregunto ¿Tengo necesidad de ser maestro? Mi respuesta es sí, Esta necesidad es un aliciente para mí, porque me considero un eslabón de la esperanza. Lo poco que conozco lo disfruto compartiéndolo en una institución como ésta. En el foro prácticamente observé como el ingeniero Feliciano Nevárez Raizola establecía un excelente andamiaje metodológico de la práctica docente, mientras que la Profesora Silvia Niebla desarrolla su practica con un entusiasmo sorprendente con el único propósito de poner en movimiento al grupo con técnicas didácticas (Dinámicas de grupo).

2 comentarios:

  1. Hola Nereo:

    El leer tu artículo me ha permitido conocerte y confirmar lo que me has demostrado, un ser humano comprometido con su labor educativa, amante y apasionado de todo lo que realizas y planeas.

    Cuídate y Felicidades por ser como eres

    Rosi

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  2. maestro muchas felicidades por su la entrega a su trabajo y la pasión por la enseñanza.

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